|
Está situada en
pleno corazón de la
sierra a la que da
su nombre, con una
extensión total de
224'39 kilómetros
cuadrados, de los
que 194'92 están
incluidos en el
Parque Natural de
Cazorla, Segura y
Las Villas.
La villa de Segura
de la Sierra a la
que pertenece la
aldea del Ojuelo, se
encuentra a 1.240
metros de altitud,
en el monte que los
griegos denominaban
Orospeda, perdiendo
sus orígenes en la
más remota
antigüedad,
atribuyéndole un
origen fenicio bajo
el nombre de Tavara.
Posteriormente la
ocuparon otros
pueblos
colonizadores–griegos,
romanos,
cartagineses–,
siendo bajo los
musulmanes cuando
Segura alcanzó su
máximo esplendor
(Saqura) ponderando
sobre todo la
posición geográfica.
Al-Himyari dice que
"si se pretende
alcanzar fatiga la
vista", mientras el
ministro y poeta Ibn
Ammar opina que "tan
elevado lugar en el
corazón, si se
atreviera, podría
hacer de él peldaño
hacia las nubes",
siendo considerada
la más inexpugnable
de las ciudades de
Al-Andalus, fue
ocupada por los
cristianos y donada
por Alfonso VIII a
la Orden de Santiago
convirtiéndose desde
la mitad del siglo
XIII en centro de un
amplio señorío.
Segura de la Sierra
es patria chica de
nobles e hidalgos,
entre los que
destaca el poeta
Jorge Manrique, cuya
casa aún se
conserva. Su padre
fue comendador de
Segura,
desarrollando
numerosos hechos
guerreros en toda la
Sierra.
Durante la Guerra de
la Independencia
opuso una heroica
resistencia a las
tropas invasoras que
convirtieron la
villa en una
hoguera.
Declarada Conjunto
Histórico Artístico
y Paraje Pintoresco
encierra en sus
silenciosas calles
la misma fisonomía
de tiempos pasados y
monumentos de
singular relieve: el
Castillo mudéjar,
que se yergue desde
su altura como un
eterno vigía de la
villa; la Casa
Consistorial, de
bella portada
plateresca; la
Fuente Imperial de
Carlos V; la Iglesia
Parroquial,
reconstruida sobre
ruinas románicas con
una pequeña virgen
gótica tallada en
alabastro y un
Cristo yacente
atribuido a Gregorio
Hernández, y los
Baños árabes, los
únicos de la
provincia junto a
los de Jaén .
Celebra sus fiestas
patronales en honor
de la Virgen del
Rosario del 4 al 8
de octubre,
destacando los
concursos de bolos
serranos y los
espectáculos
taurinos en una
plaza rectangular a
pies del castillo,
celebrando fiestas
en muchas de sus
aldeas, destacando
las de Cortijos
Nuevos en honor de
la Virgen del Pilar
el 12 de octubre.
También se festeja a
San Vicente (22 de
enero) en Segura y a
San Isidro (15 de
mayo) en Cortijos
Nuevos .
Dignas de visitar
son sus aldeas,
donde la vida rural
discurre
plácidamente, como
El Robledo, Ojuelo,
Carrasco, Río
Madera, Moralejos,
Arroyo Frío, Catena
y Cortijos Nuevos,
esta última con una
disposición
geográfica y una
buena dotación de
servicios, es el
punto de partida
ideal para realizar
excursiones a todo
el Parque Natural. |